miércoles 13 de mayo de 2009

La maldición de los infradotados




Como toda masa ignorante que se jacta de ello, fue necesario desde siempre, entre otras cosas, que la gente no pensante se aferrara al culto. A veces los dioses, a veces los amuletos, a veces las maldiciones. Los idiotas nos castigaron con su marginación.


Podremos pensar que bienvenido sea estar al margen de la ignorancia, pero mal que nos pese tenemos la materia enclavada en la esfera terrestre, y no queda otra que ser el último de la fila en la hora en que nuestras necesidades de ser humano se presentan a urgencia.


El grito sobreescrito y trillado del que quiere ser paria y no lo logra, porque sus dichos nunca van radicalmente en contra de lo establecido, es el único "intento de diferencia" que se deja oír. Porque hasta las rebarbas del discurso, mis queridos, están absolutamente planificadas y dictatorialmente manipuladas.



Podemos abrigarnos en la bandera del nosotros, pero los idiotas son los dueños de los medios de comunicación.

Todo "transgresor" que asome la cabeza a la pantalla, no es más que parte del ornamento histriónico de la masa. De otra manera, cualquier intento de sobresalir no llevando el código de barras en la frente sería decapitado a la primera intención.



Así estamos, vagando en las sombras, condenados bíblicamente a desollarnos las plantas antes de hacer eco de nuestra voz.








Pero ya nos llegará la hora...









...ya nos llegará.

martes 17 de marzo de 2009

Eat my Meat


Cuando la fusta descansa junto a mi cama,
Con los ojos casi dormidos,
Y la mente en gamma,
Casi una bitácora de la acefalía, a solas
Y con un poco de angustia.
Te busco.
Para que encierres mi alma entre tus manos,
y canalices tu dolor en mi desgarro.
Para que sueñes en mi reposo eterno
y mi carne te sepa a paz.
Te miro.
Y con la mirada cristalizada
y a nubes,
absorbas cuanta claridad te sea necesaria,
para hidratarte el corazón.
Y subsanar ese vacío
que nació de un todo que nunca fue,
y que te enlaza las ganas a una quimera,
a gatas de mi epitelio
y a sorbos de mi cuello.
Que mi materia te sea de provecho.

lunes 2 de marzo de 2009

Shhh!


Te quedás quieto
te relajás
y vas a hacer todo lo que yo te diga.

En principio, me voy a burlar de tus puntos débiles hasta que sangre tu autoestima... hasta que te odies tanto que arranques tu ojos para no verte, en homenaje a una especie de edipo superyoico.
Después, voy a relatarte detalle por detalle todo lo que no querés saber, hasta que un espasmo de angustia colapse tu estómago y reviente tu interior.
Te voy a recordar cuan inferior a mi sos,
cuanta mella más te hice en la carne,
mucho más que la que vos me intentás dibujar -sos un divertimento-
una carne fláccida que fortalece mis músculos en el golpe.

Por momentos te haré creer
que significás algo más que un objeto pasajero de mi morbo existencial, de mi vengatividad histórica.
Y entonces, cuando te sientas algo más que una cosa,
te voy a derrocar el ser con las palabras
te voy a estallar los huesos contra el piso como cerámica

voy a barrer tus pedazos.




y a escupir sobre los restos






y a cambiar de canal.

martes 24 de febrero de 2009

Me Vs. Me




No sé, quizás fue mi forma de nacer
Quizás el clima
Quizás la estructura familiar
Quizás el azar.

Pero por más que embandere mis días de fortaleza, la autodestrucción parece ser una sustancia carente de antídoto.
Cuando todo parece haberse encauzado en su canal, la tormenta inunda de iracundia y sangre mis manos.
O tal vez me gusta sufrir.
O tal vez, no y no sepa de qué otra manera respirar.

Mi mente en ejercicio de su máxima jerarquía se adelanta a mis pensamientos y elucubra y organiza sobre el suelo el camino hacia mi propia trampa.


Y caigo.

y retozo sobre los pedazos de mi que el acero retiene mientras sostengo mi alma por un hilo.




Y sufro.
Y no muero.

Todavía no es suficiente el flagelo.



En mi tesitura si estoy completa. Y soy lo suficientemente buena.









(me duele)
(no quiero ser la única que me abraza a veces)

lunes 16 de febrero de 2009

Ni de alimento

Si bien tu carne aún permanece firme, fuiste devorada por la masa.
Tus inquietudes te ruborizan la piel, y en lo tierno me abrís el apetito...
Vacía como... qué ejemplo o paralelo hacer, si no hay nada más hueco que tu persona...? Vacía como vos misma, de todos modos, voy hacia vos.
A abrirte a la mitad con la fuerza de mi ira, y esparcir tus pedazos de nada ensangrentados sobre el fuego. Devorarte mientras gritás, violar tu pobre integridad, amenazarte, vomitarte de asco a tu ser, golpearte hasta matarte. Y que él mire... que él observe atentamente como su dolor se hizo mío y en amor fraternal visceral, pasaste a ser mi objeto. Cómo te desollo con el celo y lo intempestivo de una madre desgarrada.
Cómo existe la amistad.


Y la venganza.










Cuidate.... mucho.




lunes 9 de febrero de 2009

Culminar

Pedí auxilio.

No me oíste. O quizás me escuchaste.

Te acercaste y me miraste con sorna. Sostuve la mirada desafiante lo que las fuerzas me permitieron. Tomaste una lágrima de mi mejilla con tu daga y la secaste en el ir y venir del filo sobre mis pechos, que tomaban color violáceo al tiempo que la fina piel se abría al coágulo tal como tu desdén a mi desdicha.

-sos valiente -me dijiste con la sonrisa más brillante que te vi- y me abriste el torso a la mitad.

Hubiera gritado, por la vida, por los años, por el dolor, por el sinsentido que duele. Pero decidí no permitirte disfrutar de mi agonía. Me mordí los labios y seguí fija la mirada en la tuya, soporté el dolor hasta sentir caer el ruido fresco de mis labios a pedazos sobre el suelo frío.

Moría en fragmentos de piel sin alma, frente a tus ojos dislocados de placer y sentía, por primera vez sin dolor, que mi esencia estaba en plenitud.









-dedicado a mi hermosa parca-